La ruta deja de ser segura

El empresario Pedro Segura realizó evento con grupo musical que anteriormente ya había sido multado por apología al delito e investigado por orden de Omar García Harfuch para revisar sus presuntos nexos con el crimen organizado.

Tras la caída del Mencho, muchos salieron a celebrar y otros a lamentar. En esta ocasión, en Guerrero, específicamente en Vida del Mar, propiedad de Pedro Segura, se intentó celebrar con el grupo ya señalado por presuntamente tener vínculos con este grupo criminal.

Durante el evento, el empresario se apoderó del micrófono para interpretar “El Dueño del Palenque”, canción atribuida como homenaje al Mencho. Estos actos marcan la realidad de una doble moral: por un lado, el empresario que declara que Guerrero está sumergido en la inseguridad y que él representa la “ruta segura” para que el estado deje de tener problemas; pero por el otro lado está el Pedro que, a días de la muerte del Mencho, contrata a un grupo señalado y se sube a cantar narcocorridos.

Cabe recordar que en noviembre de 2025 el empresario Pedro Segura fue detenido por autoridades federales por su presunta participación en la muerte de los 45 estudiantes de Ayotzinapa. Aunque solo permaneció menos de siete días en el penal de máxima seguridad del Centro Federal de Readaptación Social No. 1 Altiplano por falta de pruebas, este antecedente dejó mucho que pensar entre sus simpatizantes.

Aunque su popularidad en redes sociales pareciera sólida, muchos consideran que es superficial. La realidad en territorio marca otra cosa y deja preguntas sin responder. El mismo día del evento, por la mañana, sus vehículos y trailas fueron vandalizados en vía pública, a plena luz del día. Sin embargo, nadie se dio cuenta, nadie alertó previamente y nadie asumió responsabilidad. Un hecho que aumenta la incertidumbre y contradice el discurso de control y seguridad que promueve.

Tal parece que con esto las aspiraciones de Pedro Segura quedan en entredicho y en la incertidumbre de quienes lo respaldan, que en esta ocasión permanecen callados. Lo que sí se pudo analizar en redes es la inconformidad de un pueblo consciente de la situación que vive México, y que muchos se sienten ofendidos al considerar que este tipo de eventos y mensajes representan una falta de respeto hacia las fuerzas armadas que han perdido la vida combatiendo la narco cultura.

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