Autoridades federales detuvieron en Michoacán a César “N”, alias “El Botox”, identificado como un objetivo prioritario por su presunta participación en extorsiones, homicidios y por estar relacionado con amenazas y actos de amedrentamiento dirigidos contra la presidenta de México y el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, según confirmaron fuentes oficiales.
La captura se realizó durante un operativo conjunto encabezado por fuerzas federales en la región de Tierra Caliente, donde el ahora detenido intentó evadir a las autoridades, sin lograrlo. De acuerdo con los primeros reportes, “El Botox” era señalado como uno de los principales generadores de violencia en la zona y como líder de un grupo criminal dedicado, entre otras actividades, a la extorsión sistemática de productores agrícolas, particularmente del sector limonero.
Las investigaciones lo vinculan directamente con el asesinato del empresario y líder limonero Bernardo Bravo, hecho que detonó una mayor presión de los productores hacia el Gobierno federal ante la escalada de violencia y cobro de cuotas en la región. A raíz de estos hechos, el nombre de “El Botox” comenzó a figurar como uno de los principales responsables de intimidar no solo a empresarios y agricultores, sino también de lanzar mensajes de amenaza contra autoridades de alto nivel.
Durante conferencias recientes, autoridades federales reconocieron que existían líneas de investigación abiertas relacionadas con intentos de amedrentamiento contra funcionarios del Gobierno federal, incluidos mensajes y advertencias dirigidas a la presidenta Claudia Sheinbaum y al secretario Omar García Harfuch, lo que elevó el nivel de prioridad del objetivo.
Tras su detención, “El Botox” fue puesto a disposición de la autoridad correspondiente y será trasladado a la Ciudad de México, donde enfrentará múltiples cargos del fuero federal y estatal. Se espera que en las próximas horas se definan las imputaciones formales, que podrían incluir delincuencia organizada, extorsión agravada y homicidio.
El Gobierno federal calificó la captura como un golpe relevante contra las estructuras criminales que operan en Michoacán y aseguró que se mantendrán los operativos en la región para garantizar condiciones de seguridad y libre actividad económica para los productores, reiterando que no se permitirá que grupos criminales amenacen a la población ni a las instituciones del Estado.



